Palabras de Patrul Rinpoche para el Ngöndro del Longchen Nyingtik

El libro Las palabras de mi perfecto maestro (Kun-Zang La-May Zhal-Lung es una de las obras cumbre de la literatura espiritual tibetana. Su título original es "Las palabras de mi maestro perfecto" (Kunzang Lama'i Shelung), escrito por el gran maestro errante Patrul Rinpoche en el siglo XIX.

Este texto es considerado la guía definitiva y el comentario más sagrado para practicar el Ngöndro del Longchen Nyingtik. Patrul Rinpoche no lo escribió desde una torre de marfil, sino que transcribió fielmente las enseñanzas orales que recibió de su propio maestro, Rigdzin Jikme Gyalwe Nyugu (quien a su vez fue discípulo directo de Jikme Lingpa). Su estilo es directo, profundamente conmovedor, lleno de humor, anécdotas y una honestidad brutal que desarma el ego del practicante.
Aquí tienes cómo estructura Patrul Rinpoche las instrucciones para la sección de las postraciones y el Refugio en esta obra:

1. La Actitud Mental Correcta (Combatir los Tres Errores)

Antes de que empieces a contar postraciones como si fuera un ejercicio de gimnasio, Patrul Rinpoche advierte severamente contra la motivación mundana. Él dice que la práctica no debe hacerse por orgullo (para presumir de números), por competencia, ni como un mero ritual mecánico.
  • El refugio debe nacer del miedo al sufrimiento del Samsara y de la fe absoluta en la capacidad de las Tres Joyas y el Guru para liberarte.

2. La Visualización del Árbol de Refugio según Patrul Rinpoche

Él describe que debes imaginar el campo de mérito con una claridad absoluta:
  • El entorno: Tu mente debe visualizar que te encuentras en una tierra pura, un paisaje hermoso, llano y enjoyado.
  • El Árbol: En el centro se alza un árbol de los deseos con cinco ramas principales.
  • El centro: En la rama central, flotando sobre un león, un loto y discos de sol y luna, se sienta tu Guru Raíz, pero bajo el aspecto de Padmasambhava (Guru Rinpoche). Él condensa la esencia de todos los Budas. Sobre su cabeza, los maestros del linaje (como Longchenpa y Jikme Lingpa) se elevan unos sobre otros en una línea vertical.
  • Las ramas: En la rama delantera están los Budas del pasado, presente y futuro. En la derecha, los Bodhisattvas. En la izquierda, la Sangha de los Arhats. En la trasera, los textos Sagrados (el Dharma) brillando con el sonido de las sílabas sánscritas.

3. La Inclusión de Todos los Seres

Una de las instrucciones más bellas de Patrul Rinpoche para las postraciones es que nunca te postras solo. Debes visualizar:
  • A tu madre de esta vida a tu izquierda.
  • A tu padre de esta vida a tu derecha.
  • Al frente (entre tú y el Árbol de Refugio), a las personas que te resultan difíciles, tus "enemigos" o aquellos que te causan problemas. Esto destruye instantáneamente la aversión.
  • Rodeándote en un océano infinito, a todos los seres sintientes de los seis reinos. Imaginas que todos adoptan la forma humana y se postran, cantando la oración al unísono contigo. El sonido de sus voces hace temblar el universo.

4. Consejos Prácticos del Texto para el "Conteo"

Patrul Rinpoche enfatiza la sinceridad física:
  • Las manos deben tocar los tres puntos (coronilla, garganta, corazón) con claridad. Si dejas los brazos caídos o haces el movimiento a medias por cansancio, la purificación no es completa.
  • Al estirarte en el suelo, los brazos deben extenderse por completo hacia adelante. Al levantarte, debes hacerlo con agilidad, simbolizando que deseas salir rápidamente del Samsara.

¿Cómo conseguir el libro?

Si deseas leerlo (es una lectura obligatoria si estás haciendo este Ngöndro), la traducción clásica más recomendada y respetada en occidente fue realizada por el Padmakara Translation Group. Está editado y disponible en español bajo el título "Las palabras de mi maestro perfecto" (normalmente publicado por editoriales budistas como Ediciones Dharma en España o similares en Latinoamérica).
Hagamos un resuma de las instrucciones de Patrul Rinpoche sobre cómo disolver la visualización al final de la sesión de postraciones:
Al final de cada sesión de postraciones y Refugio en el Longchen Nyingtik, Patrul Rinpoche enfatiza que la disolución no es simplemente "apagar" la imaginación, sino el momento clave donde la práctica conecta directamente con la vista absoluta del Dzogchen.
Aquí tienes el resumen de los pasos exactos para la disolución según Las palabras de mi maestro perfecto:

1. La Invocación de la Luz

  • Imaginas que desde el corazón del Guru Raíz (en el centro del Árbol de Refugio) se proyecta un rayo de luz increíblemente brillante, cálido y lleno de compasión.
  • Esta luz toca a todos los seres sintientes que habías imaginado a tu alrededor. Al tocarlos, sus cuerpos físicos y sus oscurecimientos se purifican instantáneamente, transformándose en luz.

2. La Disolución Progresiva (Hacia el Centro)

  • Toda la asamblea exterior del Árbol de Refugio (los Budas, Bodhisattvas, deidades y protectores de las ramas laterales) se disuelve en luz y se funde en los maestros del linaje.
  • Los maestros del linaje, colocados verticalmente, se van disolviendo de arriba hacia abajo: cada maestro se funde en el que está debajo de él.
  • Finalmente, todos ellos se funden en el Guru Raíz (Padmasambhava).

3. La Fusión con el Guru (Rigpa)

  • El Guru Raíz, que ahora contiene la esencia de toda la iluminación del universo, se desplaza por el espacio y entra por la coronilla de tu cabeza.
  • El Guru desciente hasta tu propio centro del corazón y se funde inseparablemente con tu propia mente.
  • En ese instante, visualizas que tu mente y la mente iluminada del Guru son una sola y misma cosa.

4. El Estado de Meditación No-Conceptual

  • Meditas en este estado de unidad absoluta, libre de conceptos, expectativas o dudas. No hay "tú" refugiándote, ni un "Guru" externo dando refugio.
  • Permaneces en esta frescura natural y vacía del momento presente (la esencia de Rigpa) durante el mayor tiempo posible.

5. La Dedicación del Mérito

  • Cuando los pensamientos vuelven a surgir de forma natural y sales de ese estado meditativo, dedicas el mérito acumulado recitando oraciones (como las estrofas de Bodhicitta) para que todos los seres alcancen la iluminación.
Con esto se sella perfectamente la práctica del Refugio.